Guía para aplicar el ghosting… sin quedar como un imbécil

¿Ghosting, orbiting, gaspering? Te decimos cómo llevarlos a tu vida sentimental y desaparecer de su vida sin que acabe odiándote.

Fuente. Photo by Porapak Apichodilok from Pexels

¿Qué es el ghosting? Sabemos que te lo has preguntado. Incluso has pensado en cómo aplicarlo sin que ello dañe tu imagen. Lo más seguro es que hagas lo que hagas, desparecer de la vida de alguien con quien hay una potencial relación, te hará quedar como un patán. Pese a ello, te pasamos algunas claves para suavizar el asunto y salir lo mejor librado posible si es que decides esfumarte de su vida de un día para otro .

Ghosting es el arte de desaparecer repentinamente de una relación, como un fantasma (de ahí el nombre) y cortar el contacto definitivamente. Si tras una noche de pasión o unos cuantos días de derramar miel con ella decides aplicárselo, sin duda no tienes corazón. Pero no te preocupes, los hay peores que tú y ellos suelen durar muchos años con su pareja y de repente desaparecer (estos especímenes, no tienen un alma que vender). No, esta terrible forma de finiquitar una relación en la era digital no te hace quedar bien en casi ninguna circunstancia. Por ello, te decimos cómo cruzar el pantano sin ensuciarte mucho tus inmaculadas alas de seductor. Te dejamos con algunos tips y datos para aplicar el ghosting y no quedar con un patán épico.

Cambia de número telefónico

Sí, tendrás que sacrificar contactos (que luego podrás recuperar si haces un back up), pero si cambias de número, cuando la persona a la que le aplicaste el ghosting (y que trató infructousamente de localizarte) te vuelva a ver días, meses o años después, podrás decirle que perdiste tu antiguo número y que nunca revisas tus redes sociales por seguridad (sí, ya que estás en plan mitómano, puedes inventar que te amenazaron y que entraste a una especie de “protección de testigos” digital). No te creerá al 100% pero lo puedes intentar (obviamente si la afectada fue a tu casa, no le abriste nunca).

Desaparece, pero sutilmente.

El ghosting debe ser —en teoría— radical y tajante, pero bien puedes hacerlo de forma más bien paulatina e ir desapareciendo a cuenta gotas de la vida de la desafortunada o desafortunado. Es decir, puedes contestarle los mensajes todavía (un maestro del ghosting no lo haría, pero estamos de acuerdo en que tú harás un movimiento más delicado), pero poco a poco comenzar a ignorarlos. Olvídate de darle likes o responderle en redes sociales e incluso, debes dejarl@ en visto algunas veces y cada vez de forma más recurrente, silenciarl@ (un arte en sí mismo) y cuando contestes, hacerlo muy escuetamente. Poco a poco notará el desinterés y menos dura será su caída.

Sí, es hora de dejar de salir con esa persona poco a poco.

Inventa pretextos para no verla. Si como pareja salían muy seguido, seguramente ella notará que estás desapareciendo de su vida poco a poco y cuando de plano ya no la quieres ver o no te pueda encontrar, será más fácil que ella lo entienda. Lo sentimos, aunque quieras, ya no la invites a tomar algo ni al cine aunque no tengas con quién ir. Sí, quizás eso no evite que quedes como un patán, pero al menos sería como uno no tan cruel ni mala onda.

Emprende un viaje ficticio.

A un amigo se lo aplicaron. En serio, la chica con la que llevaba un par de meses saliendo le inventó que se iba de viaje de estudios a Inglaterra por un año y que no le iba a poder contestar los mensajes ni llamadas por un tiempo porque “no quería extrañarlo”. Y eso, se lo comunicó justo por WhatsApp. Cuando él se enteró —obviamente— que en realidad ella seguía como si nada en la ciudad y que el viaje no existía, se sintió muy mal pero el golpe fue menos duro porque ya tenía un par de meses de no verla y ya había dejado de extrañarla mucho. Claro, además de que ya sospechaba porque no había fotos de Londres en el FB de ella. En la serie “The Flight of Chonchords”, al personaje de Bret le aplica el ghosting una mujer francesa que le argumenta que se irá del país porque entró de voluntaria al ejercito y la enviaron a la guerra (lo cual evidentemente es falso).

El Caspering: la forma amigable del Ghosting.

Sí, existe y es catalogada como la versión ‘amistosa’ del ghosting (y sí, en serio, tiene que ver con Gasparín, el fantasma de las caricaturas). Esta estrategia consiste en contestar vagamente los mensajes, dar largas y no “desaparecer” mágicamente de la relación, pero sí aplazar las citas (existe un día ideal para ellas) y limitar el contacto. Quienes aplican esta técnica, no suelen rechazar radicalmente a sus víctimas, sino hacerlo de manera disfrazada de modo de no lastimar los sentimientos de los susodichos. Para muchas personas, este tipo de ruptura disimulada es incluso más ruin que el ghosting, pero finalmente puede ser una manera suave y amable de terminar una relación a través de indirectas.

¿Qué es el Orbiting?

Es parecido al gaspering, pero el orbiting es una manera no tan radical de cortar el contacto y es cuando ya no quieres nada con la persona, pero dejas la puerta abierta por que “si da el caso en un futuro” . El término es relativamente nuevo en el argot de las relaciones interpersonales y fue acuñado en 2017 por la experta en el sicología de pareja Anna Lovine, quien describe el acto como “estar lo suficientemente cerca para que ambos se puedan observar, pero lo suficientemente alejada/o para nunca tener que hablar’”. Es decir, no eliminas a la persona de tus redes, sólo cortas la comunicación y ocasionalmente la saludas. Funciona si no hubo nada intenso de por medio y si ella no lo toma tan a mal y te desaparece por completo de su vida, quizás en algún momento puedan volver a interesarse el uno por el otro.

Sé directo o el arte de anunciar que vas a desaparecer.

Sin embargo, quizás la forma más elegante de aplicar el ghosting sin que hacerlo te deje como un verdadero patán, es anunciarlo. Sí, suena ridículo porque una de las máximas del desaprecer es simplemente hacerlo sin avisar, pero en realidad lo más loable es decirle directamente a la persona que ya no quieres tener nada que ver con ella y que por salud mental, ya no quieres tener lazos en redes sociales ni de contacto alguno. Sí, puede sonar duro, pero es la forma más leal: desaparecer pero advertirle que lo harás. A veces, la sinceridad es la mejor opción.

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