¿Volveré a encontrar el amor?

Según los griegos existían 7 clases de amor, pero parece que para los gais es imposible encontrar alguno.

Foto de Lázaro Revoledo desde Pexels

En la antigua Grecia los grandes pensadores distinguían entre siete tipos de amor: eros el amor sexual, philia una amistad profunda, storge el amor de padres e hijos, ludus el amor juguetón, agape amor por todos o amor desinteresado, pragma amor duradero y philautia amor propio.

Ya en época moderna se escucha la teoria de que en la vida tenemos tres grandes amores, el amor inicial ese nutrido por un cóctel de hormonas, un amor adolescente, loco y sin límites, luego tenemos un amor más profundo pero no recíproco, es decir nos enamoramos de esa persona que nos vuelve mierda la vida pero aprendemos y maduramos con el sufrimiento, finalmente tenemos el gran amor, aquel que es una mezcla de los dos anteriores, esa persona que nos enloquece pero que no se aprovecha de nuestra debilidad, ese amor que se nutre de la madurez de ambos y se fija metas en conjunto, con el cuál ambas personas crecen y se superan, ese amor que nos complementa.

De esa teoría creo que estoy listo para mi tercero y gran amor, ya experimenté el amor inicial hormonal e intenso, sincero e inolvidable, ya experimenté el amor devastador, fuerte pero de una sóla via. Analizo lo que ofrezco y considero que estoy listo para llegar a otro nivel, uno que supere los polvos de una noche, los perfiles de torsos desnudos en Grindr o los usuarios falsos en Facebook, un amor que me de alegría pero calma, sinceridad pero atrevimiento, dedicación pero libertad, la pregunta es ¿En dónde se puede conseguir?

Si miramos la comunidad gay encontramos un común denominador, las interacciones son bastantes complejas, un gran grupo de hombres no son capaces de aceptar lo que son, gritan a los cuatro vientos que quieren una relación estable pero siguen buscando en Grindr culitos con quién calmar ganas, otros aseguran que quieren una relación pero no se meten con cualquiera, ofrecen una lista tan grande de cualidades que realmente parece que quieren seguir solteros, otros se sienten bien consigo mismos estando solteros y viven una libertad encantadora, otros como yo no sabemos dónde buscar, no sabemos en cuál sitios están los hombres que buscan algo similar.

Dicen que la soltería es adictiva, hacemos lo que nos da la gana, comemos a la carta y no estamos preocupados por soportar un día más una relación tóxica que lo único que ofrece es familiaridad y dependencia, pero esa soltería se vuelve menos atractiva cuando continuamos durmiendo solos y despertando con ganas de tener a quién abrazar.

Los sitios de encuentro se vuelven cada vez más difíciles de hallar, en Grindr hablar de amor se vuelve una justa causa de bloqueo, en las discotecas es imposible establecer una conversación con alguien y en los bares siempre van los mismos con las mismas.

El amor moderno es una utopia, no sabemos dónde encontrarlo, dónde buscarlo y mucho menos cómo mantenerlo, podría ser que es mejor que regresen las clases de amor griego y buscar uno que esté más acorde a la realidad actual… O será que como dice Shakira: Si alguien va a hablar del amor, te lo aseguro esa no voy a ser yo…

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