Soy un fuckboy

Hace poco me di cuenta de ello, y ahora no sé si me conviene seguir siéndolo.

Artículo enviado por un usuario anónimo.

Hace un par de semanas estaba disfrutando un café con un amigo y le conté que uno de mis amantes estaba sufriendo un conflicto interno porque quería tener sexo conmigo pero no quería serle infiel a su novia, mi amigo me dijo algo que sospechaba pero no quería aceptar: «bebé, entiende que tu eres la moza».

Pensando más con calma, no me considero la moza, porque normalmente la moza comparte un vínculo emocional con su pareja, muchos hombres se enamoran de la moza pero siguen amando a su esposa, y es por eso que no acaban sus matrimonios. Yo soy un fuckboy, un hombre que los demás buscan únicamente para satisfacer sus necesidades sexuales (así como me lo dijo claramente Juán) pero que no buscan ni están interesados en tener una relación romántica con este pecho.

No estoy dentro de los parámetros físicos de modelo de ropa interior (la imágen de este artículo es únicamente de referencia)bien o soy bajito, tengo barriga, tengo un pene tamaño medio, pero me considero bueno en el sexo, entonces debe ser eso. No soy un tipo feo (he visto unas personas castigadas por la genética) pero no soy un Adonis (de esos modelos de Instagram que se ganaron la lotería del adn), es por eso que me inclino más por la posibilidad de que les gusta y les fascina el sexo conmigo.

Además me convertí en aquello que juré destruir, soy el hombre gay discreto que les ofrece verga pero no los amenaza con sacarlos del clóset, ese que no le da asco darles el beso negro hasta que ruegan para que se los meta, pero en ningún momento se comporta como una mujer (sin ánimo de discriminar) Es quizá por eso también que disfrutan estando a mi lado.

El asunto se complica cuando pienso en mi realización como hombre homosexual ¿Estoy preparado para tener mucho sexo disponible con hombres hetero-curiosos que no ofrecen más que eso? ¿O realmente sigo pensando en mi final de cuento de hadas con un hombre que me saque a vivir bueno?

Cuando veo los mensajes que me envían algunos de los hombres con los que he estado, preguntándome qué estoy haciendo, realmente me pongo a pensar ¿Qué estoy haciendo? La posibilidad de tener sexo siempre con hombres que físicamente me encantan está disponible, pero me da miedo soltar eso en búsqueda del amor eterno y luego darme cuenta que perdí el pan y el queso.

He intentado salir con hombres homosexuales, Tinder ha sido la perdición, la última vez que salí con alguien, me hizo esperarlo 20 minutos y luego se molestó porque se notaba mi malgenio por la falta de respeto de hacerse esperar como la reina Victoria. Luego charlé con otro durante un par de semanas, y justo el día que nos íbamos a ver me contó que estaba en una relación abierta y que su pareja también me quería conocer.

Ser un fuckboy tiene sus ventajas, tener buen sexo con frecuencia sin la carga emocional de llevar una relación… ¿Pero si es esa carga la que estoy echando de menos? Como si no fuera suficiente ser gay, ahora debo pensar en el camino que debo elegir, o como cambiar mi rumbo, el dios del tiempo no se detiene y cada día que pasa es uno más en el que no he encontrado una felicidad completa, y por cierto, el sexo con heterosexuales que disfrutan el sexo anal parece no ser la respuesta.

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