Las relaciones con diferencias económicas

¿Tiene futuro una relación en la que existe una superioridad económica y académica de uno sobre el otro?

En una esquina de Facebook, en un grupo LGBT, encontré una publicación de un usuario en dónde preguntaba a los demás miembros, si considerábamos que una relación con una diferencia notable entre la capacidad económica y la preparación académica de uno y otro, tenía posiblidades de éxito.

Entre las respuestas más populares, eran esas políticamente correctas de gente diciendo que siempre que no existiera un interés, sí funcionaban, y otras en dónde decían que el amor era más fuerte que esas diferencias.

Temo bajarlos de la nube, pero sólo existe un escenario en dónde esa relación funcionaría a largo plazo, y es aquél que se encuentra en ventaja de dinero y de preparación, se conforme.

En uno de los episodios de la aclamada comedia How I Met Your Mother, dicen que existe la teoría del “reacher” y del “catcher”, en esa dicen que en una relación romántica siempre hay dos personas: una que se ganó la lotería al encontrar una persona que estaba fuera de su liga, y la otra que se conforma con la persona que encontró, aún sabiendo que podría salir con otra persona en una situación mejor.

Volviendo a la pregunta inicial: la persona que tiene una posición económica mejor se debe conformar a ser siempre la encargada de correr con todos los gastos, eso no está mal, conozco personas que les gusta tener esa posición o privilegio, y esa persona también se debe conformar con el poco reto intelectual que le representa la persona con la que sale. Puede que eso sea un impulso a su ego, saberse el que tiene más preparación y estar siempre dispuesto a verse más listo puede que sea bueno por un tiempo, pero luego se cansará de ver que su pareja no le trae ningún reto.

Para el que se encuentra en desventaja la vida es color de rosa, encontró un hombre que le puede guiar mucho en su vida, con su sabiduría y experiencia lo puede ayudar a ser un hombre mejor, y además no se tiene que preocupar por tener que gastar una ida a cine o a un restaurante.
¿Pero que debe entregar para tener ese lujo? Normalmente su libertad, generalmente la persona en ventaja es mayor, tiene su vida lista, ya estudió y trabaja, o recibe pensión, y espera que la persona (menor en edad) que es la depositaria de su atención le entregue, fidelidad, amor, comprensión y compañía.

He visto en ejemplos cercanos, que ese trato resulta insostenible a largo plazo, el jóven se cansa de tener que dar explicaciones y de tener que cohibirse en varias cosas, y actua de una de dos formas posibles: o termina la relación que le trae estabilidad económica y sentimental, o no se arriesga a perder esa ayuda económica y empieza a tener una doble vida, a ser infiel, a esconderse, a perderse, y a manipular al otro para seguir recibiendo el apoyo económico para vivir la vida de jóven con aventuras que quiere tener.

Suena cruel pero es un ciclo que he visto repetirse en varios de mis amigos, unos han sido el mayor con dinero y estabilidad, y otros han sido el jóven que recibe atención, pero parece calcado el desenlace.

Por eso mi teoría es que una relación funciona mejor cuando ambas personas están viviendo momentos de su vida similares, en todo aspecto, académico, económico, sentimental, laboral, analicen sus ejemplos cercanos de ese tipo de relaciones y me darán la razón.

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