La homofobia interna

Usar términos irrespetuosos o burleteros hacia personas afeminadas, o incluso considerarse por encima de alguien sólo por no haber salido del closet no los hace menos maricas, es hora de acabar con tanta homofobia interna.

Foto tomada por  Daniel Reche de Pexels

Hace algunas semanas un amigo que es heterosexual recibió un mensaje en Facebook proveniente de un perfil masculino en blanco que le decía que era un hombre muy pinta, que lo había visto un par de veces y que le interesaría tener un contacto sexual y que ofrecía dinero a cambio de ello.

Hasta ahí todo bien, un hombre enclosetado que no se siente capáz de mostrarse cómo realmente es, o un hombre que estaba buscando calmar una traga o una fantasía sexual.

El mismo perfil aseguró que le gustaban las mujeres y que por ello no se mostraba pero que no era sino cuadrar el monto y que se entraban en detalles de cuánto se ofrecía.

Mi amigo quiso indagar más y fue cuando Alex (así se llamaba el perfil) mostró su homofobia interna, dijo que era de closet, muy reservado y que por eso pagaba, que le gustaban los hombres y no los hombres gay y que no se equivocara porque no era «una loca» ni un «gay así bien marica».

Hay tantas cosas que analizar. Alex aseguró ser un heterosexual curioso, más que curioso diría yo, un hombre que sea capáz de ofrecer con tanta seguridad remuneración económica a cambio de sexo gay muestra que lo ha hecho antes, y si lo ha hecho antes es porque le ha funcionado.

¿Por qué los tipos como Alex son tan reacios a definirse como bisexuales? Ser bisexual es algo más común de lo que se cree y creo que parte de la felicidad de ese usuario sería empezar a aceptarse como tal.

¿Cuál es la necesidad de usar términios despectivos con los gais por simplemente no ser reconocido como tal? Es tan marica Alex como los que él llama «locas» A todos les gusta la verga y ese es un hecho que no se puede obviar, no hay niveles, el nivel de amaneramientos de uno a otro puede variar pero eso no le da derecho a los hombres varoniles a tratar vulgarmente a los otros, que aunque a Alex le duela hacen parte del mismo arcoirís de la comunidad con preferencias sexuales distintas a los heterosexuales.

Discriminar a los demás miembros de la comunidad no los hace menos gay, usar términos irrespetuosos o burleteros hacia personas afeminadas, o incluso considerarse por encima de alguien sólo por no haber salido del closet no los hace menos maricas, es hora de acabar con tanta homofobia interna.

Nadie les está pidiendo que salgan de la mano con los otros gais pero al menos pueden mostrar un poco de decencia y humanidad respetando a aquél que es diferente y eso no sólo aplica en los casos de homofobia como el de Alex sino en todos los aspectos.

Como comunidad hemos luchado mucho para que la sociedad nos acepte tal cuál somos es hora de dejar nuestra discriminación interna, aceptemos que todos somos parte de un grupo discriminado y que entendiendo al otro podemos crecer juntos.

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