Heteronormativismo y el amor en las relaciones gay

¿Qué tan importante es para usted querido lector que si sale a la calle con su novio la gente los vea como un par de amigos heterosexuales y no como una pareja homosexual?

Imágen tomada de Pexels.

Tengo la costumbre de meter el dedo en la herida. Una vez un muchacho me empezó a echar los perros por Facebook, me halagaba por lo bonito que le parecía, interesante y juicioso, duramos hablando un par de días cuando me preguntó ¿Eres serio? Yo sabía para donde iba el tema pero quise jugar un poco, le pregunté ¿A qué se refiere? Me dijo: “pues si eres machito, o si se te nota algo gay”. Le dije que era muy amanerado, que no tenía problemas con tomar a mi novio de la mano o besarlo en un sitio público y que me sentía muy viejo para meterme de nuevo en el closet. Fue la última vez que conversamos.

¿Es tan importante el heteronormativismo en las relaciones gay?

Digo ¿Qué tan importante es para usted querido lector que si sale a la calle con su novio la gente los vea como un par de amigos heterosexuales y no como una pareja homosexual? Es normal que la gente busque ciertas cualidades en las personas con las que quieren formar una relación romántica, me parece normal el anhelo de encontrar un hombre honesto, trabajador, sencillo, con buen sentido del humor y que no sea uribista, pero es bastante triste ver que alguien piense que un hombre “serio y discreto” pero promiscuo tiene mejor capacidad de ser un buen esposo que un hombre honesto y leal pero un poco afeminado.

Creo que, poner por encima esa característica tan irrelevante es asumir que debemos escondernos, que la sociedad no está preparada para entender que dos hombres no pueden amarse igual que un hombre puede amar a una mujer románticamente. Esa situación ocurre también con frecuencia con personas en todas las clases sociales, a veces quisiera pensar que es exclusiva de personas machistas o criadas en un ambiente donde predominó la fuerza paterna, o un ambiente digamos que tradicionalmente hipermasculinizado como digamos el circulo de jugadores de futbol, mecánicos automotrices o agentes de policía o militares, pero se aprecia en otros lugares también, en personas en ambientes tan tolerantes como el universitario.

A todos se nos sale una pluma de vez en cuando, unos más que a otros pero a todos por igual, entonces también poner ese requisito es subir el estándar muy alto, ya que pocas personas lo pueden cumplir, y muchos de los que lo cumplen no buscan relaciones a largo plazo precisamente por no poner en peligro esa homosexualidad oculta.

A veces los requisitos son tantos y tan complejos que resulta difícil cumplir con las expectativas irreales que muchos anteponen cuando están cazando un esposo. Quieren un hombre discreto que busque una relación estable, quieren un hombre independiente, uno trabajador, pero no quieren un hombre muy mayor, quieren un hombre con el cuerpo trabajado en gimnasio pero que sea varonil, quieren un hombre atento y fiel, quieren un hombre pasivo y varonil, o activo varonil, quieren un hombre homosexual que actúe, piense y se comporte como un heterosexual, cabe entonces la pregunta ¿Cuáles de esas características ofrecen los que tanto las buscan? Es muy fácil descartar las personas que no caben en un parámetro y también es muy fácil quejarse después de cómo “no hay con quien” Yo creo firmemente que el amor no avisa, llega en el momento menos pensado y en la persona que menos esperamos, es cuestión de permitirnos conocer a ese hombre que no se considera varonil y ver mas allá de lo que la sociedad heterosexual espera de nosotros, es hora de que no nos importe incomodar porque estamos muy grandecitos para dejar que la sociedad decida cómo y cuándo podemos ser felices.

One thought on “Heteronormativismo y el amor en las relaciones gay

  1. Esa es la esencia de Fabián Cardona. Buen artículo, después de todo nuestra sociedad está construida con el fundamento de una moralidad de fachada.

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