El gobierno colombiano y su discriminación disimulada

Estoy cansado de que el gobierno nos considere ciudadanos de segunda clase, somos buenos a los ojos del estado cuando pagamos cumplidamente nuestros impuestos, pero somos de esconder cuando se trata de defender nuestros derechos.

Estamos en pleno calor político por las discusiones del plan de desarrollo del Presidente Iván Duque y nos dimos cuenta como, del presidente que no se esperaba nada, nada está haciendo por nosotros. El PND tenía unos artículos en dónde claramente se llamaba a participar a las personas LGBTI del país en un proceso de equidad para todos, pero siendo un tema tan importante y extenso ha sido analizado desde varios puntos de vista y se han encontrado inconsistencias, micos y demás enfoques que no son nada válidos para los más necesitados del país, por eso razón estuvo a punto de hundirse en la Cámara de Representantes, y fue salvado por un intercambio nada leal ni justo. El gobierno permitió que toda referencia a la población LGBTI dentro de la estructura del plan de desarrollo fuera eliminada y reemplazada por términos más amplios sin ninguna clase de coherencia ni soporte técnico.

Era obvio que Duque, quién ganó representando a la derecha más conservadora del país no iba a ser precisamente un pionero en el trato de temas hacía las minorías, pero es exagerado el nivel de descaro que logra buscando que su «ambicioso» plan de desarrollo sea aprobado a como dé lugar.

Es increíble como puedo añorar a Juán Manuel Santos, al menos su política fue un poco más incluyente para nosotros y nunca mostró que le debiera favores a los grupos políticos religiosos más extremos como Colombia Justa Libres quienes fueron los que modificaron nuestra participación en el PND, y además sus representantes son reconocidos homofóbicos.

No entiendo cómo hubo grupos de personas LGBTI que apoyaron ese candidato, que votaron por Iván Duque, u otros que estaban apoyando a Fajardo y cuando perdió simplemente se hicieron a un lado y no votaron por la opción más incluyente que era el candidato de la Colombia Humana, a ellos también gracias por habernos dejado en manos de los cristianos extremos que nos ven como una amenaza a su estilo de vida y buscan de una y mil maneras atacar el prójimo diferente mientras en sus cultos hablan de amarlo sin lugar a excepciones.

Estoy cansado de que el gobierno nos considere ciudadanos de segunda clase, somos buenos a los ojos del estado cuando pagamos cumplidamente nuestros impuestos e impulsamos industrias como la confección o el esparcimiento, pero somos de esconder cuando se trata de defender nuestros derechos, de mostrarnos como humanos, de enfocarse a disminuir la discriminación estatal que ha estado presente desde que tengo memoria.

El ataque de los partidos de derecha y cristianos y cristianos de derecha era esperable, pero quería imaginar un futuro ideal en dónde primara la Constitución Política de Colombia sobre los favores personales del presidente para los partidos que lo ayudaron a alcanzar la victoria en las elecciones, pero vemos que no es así, estamos a puertas de ver un Plan Nacional de Desarrollo que ignorará nuestra existencia como si fuéramos menos ciudadanos y menos colombianos que los que leen la biblia a diario y se llenan la boca de unas bendiciones hipócritas.

El futuro para nosotros con este gobierno no pinta nada bien, al menos aún nos quedan unos magistrados en la Corte Constitucional que ya van siendo minoría porque los que llegaron nuevos pertenecen al ala conservadora y consideran que el estado debe guiarse por los principios de la religión que emana de la biblia. Que Dios nos ampare.

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