“Lesbiana” no es una grosería y más personas deberían usarla

La cultura heterosexual ha convencido a varias generaciones de que la palabra “lesbiana” es un insulto.

Artículo traducido por Fabián Cardona exclusivamente para Revista Machio, tomado de Advocate.
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Me tomó 19 años, tres novios y dos semestres en la universidad para sentirme cómoda llamándome lesbiana.

La idea de ser una mujer que no se siente atraída hacía los hombres es inicialmente aterradora. Se tienen que superar muchos obstáculos sociales como ser reparada con curiosidad cuando andamos de la mano con la persona que amamos hasta pensar en cómo vamos a tener hijos. Lo mismo le ocurre a los hombres que se sienten atraídos hacía otros hombres, pero la pregunta es ¿Por qué tantos hombres se sienten cómodos llamándose a sí mismos gay pero tantas mujeres evitan a toda costa usar la palabra lesbiana?

No me tomen a mal, las identidades bisexuales y pansexuales son maravillosas, únicas y válidas, pero es imposible no ver tantas mujeres homosexuales llamándose a sí mismas gay o queer mientras huyen despavoridas de la palabra lesbiana.

En parte la culpa recae en el cine y la televisión que se ha encargado de mostrar dos estereotipos de lesbianas, una que sirve únicamente para satisfacer la fantasía sexual delos hombres heterosexuales y otra que es un personaje vacío y sin sentido en las tramas que es incluida. La primera es la proyección de la única forma en que una lesbiana puede ser útil para un hombre heterosexual y la otra es la respuesta de un hombre heterosexual que encuentra una mujer que no tiene ningún interés en él, así que su personaje es lo más aburrido posible.

Como resultado, las niñas y mujeres que no se encuentran atraídas sexualmente hacía los hombres no encuentran un personaje o prototipo el cuál admirar, el cuál su historia y desarrollo muestre algo con qué identificarse (contadas excepciones como Willow y Tara en Buffy la Cazavampiros).

Encontramos personajes femeninos muy fuertes que sirven como modelo a seguir: Viuda Negra, Lizzie McGuire o Elle Woods, con algo en común, son personajes heterosexuales interpretados por mujeres heterosexuales.

Las mujeres que se enamoran de los hombres son las que tienen un final feliz, ese es el mensaje que nos da la TV.

Solo cuando dejé de pensar en lo que la palabra lesbiana significaba para el mundo, y busqué el significado que traía para mi, cuando comencé a aceptarme tal cual era. Ahora siento que es más importante que nunca que las personas que me rodean usen la palabra lesbiana para describirme.

“Lesbiana” es una palabra que representa algo hermoso, y entre más mujeres y niñas la usen, más difícil será para el mundo usarla como una palabra sucia que debe ser castigada.

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