¿Quieren verse más varoniles? Pónganse una gorra

¿Quién necesita ser inteligente o educado cuando pueden usar una gorra al revés?

Artículo traducido por Fabián Cardona exclusivamente para Revista Machio.
Original publicado en The Advocate, Foto disponible en Tumblr.

Listo, ya soy varonil. Durante muchos años fui un poco hombre, un varón que estaba biológicamente completo pero aún así no podía satisfacer del todo a aquel que buscaba tener un hombre de verdad. Luego me volví varonil y los hombres comenzaron a tratarme como una reina.

Todo comenzó en Halloween cuando me disfracé de jugador de beisbol, y luego terminé bailando con alguien mucho más lindo de lo que estaba acostumbrado, y aunque esa noche no me trajo la felicidad eterna que buscaba, me dejó una foto usando mi disfráz. Cuando la vi me dí cuenta: pónganle una gorra a esta mujercita amante del drama y por arte de magia ya es varonil.

He estado usando gorra desde esa fecha. Con un accesorio sencillo y fácil de conseguir puedo sugerir una lista de cualidades que me son extrañas, como por ejemplo conocimiento sobre deportes tan variados como fútbol o lucha libre. Cuando estoy usando la gorra la gente me lee como: «soy un hombre, me gustan las cosas de hombres» No es importante que en realidad conozca tanto de ligas de fútbol como de marcas de harina de trigo, lo importante es que cuando me miran ven a un hombre. Es una ilusión maravillosa.

Les prometo que no es un efecto dentro de mi imaginación. Usando mi gorra una vez una mujer en la calle me sonrió, como nunca lo habían hecho antes, con interés. Otra vez una mujer me sonrió como si quisiera satisfacerme, ese día entendí mi privilegio patriarcal.

La gorra también ha cambiado la forma en que me muevo, me hace sentir menos aterrorizado de mi entorno y de pasar al lado de hombres verdaderamente heterosexuales. A veces hombres me han iniciado charlas sin conocerme.

No soy el primer homosexual en descubrir la magia de la gorra. He visto muchos hombres gay usándola, y otros que verdaderamente son muy varoniles y las han usado siempre, otros intentan disminuir sus amaneramientos al usarla.

Muchos homosexuales buscan hombres que actúen varoniles por gusto, por fetiche o por nostalgia de sus años de colegio o universidad, muchas veces solamente parecerlo es suficiente para que abran las piernas, el truco es abrir la boca lo menos posible hasta cuando ya aparezca una erección.

Claro, también existen otros hombres que realmente buscan los auténticos varoniles, ya sean bisexuales o heterosexuales que buscan dinero, esos hombres no se conforman con disfrazados como yo, pero me dan mucho pesar ¿se imaginan tener un rango de acción tan corto? Los verdaderos varoniles son muy escazos y por lo tanto muy perseguidos.

Si quieren ser parte de ese grupo y dejar de sentire menos hombres no hay nada de malo en actuar, aparenten ser aquello que los demás buscan, hagan su mejor actuación, igual siempre seguirán siendo el mismo hombre de toda la vida.

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