Lo veo con frecuencia en mi muro de Facebook, cada rato un hombre gay se queja de que haya mujeres heterosexuales en bares gay. Algunas veces son despedidas de solteras que vuelven carne de cañón a hombres que solo están buscando bailar. Otras veces es un hombre que dice no sentirse cómodo teniendo sexo en una fiesta si hay mujeres cerca. Algunas veces es un hombre gay mayor que dice “huele a pescado”.

Queridos amigos gay, dejen de decirles a las mujeres heterosexuales que no pueden estar en bares gay.

Esto puede ser sorprendente, pero en el 2017, las mujeres pueden ir a donde quiera que deseen, y no necesitamos su aprobación para hacerlo. Cuando veo esa discusión en las redes sociales puedo leer algunos hombres diciendo cosas como: “Me encanta llevar a mis amigas al club” Y eso me parece bien pero las mujeres no necesitamos su aprobación para ir a algún lado y mucho menos necesitamos que nos lleven, sabemos conducir, movernos en el transporte público o pagar un tiquete de avión.

Entiendo que un grupo de mujeres en una despedida de soltera puede resultar fastidioso especialmente cuando sexualizan los hombres homosexuales que se encuentran ahí, pero decir que las mujeres no deben estar en bares gay es una falsa equivalencia porque no todas asisten con la misma intención o reflejan el mismo comportamiento, además existen mujeres queer, mujeres trans, mujeres heterosexuales con amigos gay, o mujeres hetero que gustan de los sitios gay o los shows de drags.

Pero requerir alguna clase de razón para que una mujer esté en un bar gay, o una excusa, o que un hombre gay la supervise es misoginia. Exigir una razón para que una mujer pueda estar en un sitio o hacer algo es misoginia. Es más apropiado pedirles que mejoren su comportamiento que ser misóginos con ellas.

La realidad es que la misoginia es un problema dentro de la comunidad gay, y esta es una de las formas en que más se expresa. Si usted no puede bailar, o darle sexo oral a un hombre solo porque una mujer está cerca necesita examinar lo que dice sobre usted y no pedir que sean expulsadas de esos sitios.

 

Articulo traducido por Fabián Cardona para Revista Machio.

Tomado de Out.com

 

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