En México prohiben las terapias de conversión

El Congreso de la Ciudad de México votó a favor de penalizar las terapias de conversión sexual; diversos manifestantes de la comunidad LGBT+ celebraron afuera del recinto la resolución.

Fuente: Milenio.

El pasado 10 de julio, la iniciativa para sancionar las “terapias de conversión” sobre la orientación sexual, la identidad o la expresión de género avanzó al Congreso de la Ciudad de México, hoy está aprobada.

Alrededor de las 10:00 horas del 24 de julio, las puertas del Congreso Local de la Ciudad de México se tornaron de colores, pues integrantes de la comunidad LGBT+ las decoraron con banderas de arcoíris para visibilizar sus derechos. En semanas previas se había votado la iniciativa de prohibir estas prácticas contra la comunidad LGBT. (César García) Sabían que a esa hora se iba a llevar a cabo la sesión del congreso donde se votarían reformas en materia de violencia, como política de género, pero en especial, la de las llamadas terapias de conversión.

“Olé, olé olé olé, soy gay, soy gay” se alcanzan a escuchar en la esquina de Donceles e Ignacio Allende del centro histórico a un grupo de personas que con la banderines venían llegando al recinto. Alrededor de 50 personas con cubrebocas de la bandera LGBT+, y sana distancia, ya esperaban con ansias que la iniciativa presentada en 2018 por el diputado local, Temístocles Villanueva fuera aprobada, pues durante la sesión se oía a panistas votar en contra.

En la Ciudad de México está permitido el matrimonio igualitario; sin embargo, aún persistían estas terapias. (César García) “Este dictamen lejos de promover la discriminación y la erradicación de violencia para nuestros, niñas niños y adolescentes, tal pareciera que es un triunfo a un ideología de género, tratan de anexionar a nuestros niñas, niños y adolescentes con una ideología anticientífica”, levantó la voz durante la sesión virtual la diputada panista, América Rangel.

Por lo que la diversidad sexual con consignas seguían gritando e izando las banderas que la asociación civil Yaaj les regaló para visibilizar el movimiento; misma que promueve, defiende y apoya al sector LGBT+ que han pasado por “terapias de conversión” y que ahora tienen problemas psicológicos.

“El eje central de este tema es muy importante ya que el acceso a la salud mental es integral para todos, es por eso que nosotros (los LGBT+) y todos los demás mexicanos queremos ese derecho de la libertad, ya no queremos más discriminación, no queremos que psicólogos lucren con el dolor y la desinformación de las personas para cometer este tipo de torturas”, comentó a MILENIO Ivan Tagle, presidente de Yaaj.

Diputados locales del PAN votaron en contra de la iniciativa de Morena; sólo hubo 9 votos en contra. (César García) Después de tres horas de espera, Andrés Segura, integrante de la misma asociación, gritó, “¡Ya ganamos, nuestros derechos se han cumplido raza!”.

Con 49 votos a favor, 9 en contra y 5 abstenciones, el Congreso de la Ciudad de México aprobó la reforma del artículo 206 bis al Código Penal local para penar los tratamientos de las actividades que atentan contra la libre autodeterminación en materia de género de las personas, o como mejor son conocidas, “terapias de conversión”.

La comunidad se levantó de las escaleras, brincaron, gritaron y conmocionaron a todo aquel que pasaba y observaba el festejo de los que desde muy temprano y sin desayunar se abrazaban contentos por el gran paso que dio la capital que según la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum “es una ciudad de derechos”.

“Estoy totalmente de acuerdo, me parece que es de la inquisición estas medidas, de querer cambiar la orientación sexual de una persona con terapias, y no creo que corresponda a los sistemas de salud del siglo XXI, no corresponde a las libertades a las que tiene acceso a esta ciudad, a los derechos, porque esta es una ciudad de derechos.

Me parece bien que el Congreso no reconozca estas terapias porque no corresponden al conocimiento científico sino a los derechos y libertades”, comentó durante su conferencia vespertina.

Las terapias de conversión sexual pueden representar en daños emocionales, psicológicos, e incluso físicos, contra las personas de la comunidad LGBT.

En este segundo periodo extraordinario, se estableció la sanción de 2 a 5 años de prisión y de 50 a 100 horas de trabajo comunitario para aquel que obligue o practique “sesiones psicológicos, psiquiátricas, métodos o tratamientos con la aplicación de violencia física, moral psicoemocional, con tratos crueles, inhumanos o degradantes en contra la dignidad humana” con el fin de menoscabar la orientación sexual, identidad y orientación de género.

El Congreso Local resaltó que esta aprobación permitirá eliminar los Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual e Identidad de Género (ECOSIG) además, la pena incrementará si la víctima es menor de edad.

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