Queridos lectores, en esta ocasión vamos a explicarles el significado de cada una de las letras que conforman nuestra sigla ya que hemos recibido varios mensajes preguntando sobre ésta.

L  de Lesbiana.

Lesbianismo es el término empleado en español para hacer referencia a la homosexualidad femenina, es decir, las mujeres que experimentan amor romántico o atracción sexual por otras mujeres. La palabra lesbiana procede de la isla de Lesbos, en Grecia. Se utiliza para hacer referencia a una mujer homosexual que siente atracción sexual, física, emocional y sentimental únicamente hacia las mujeres.

 

G de Gay.

Gay, y su plural “gais” es la palabra usada, casi mundialmente para referirse a los hombres homosexuales, es decir aquellos que sienten atracción romántica y/o sexual hacia otros hombres exclusivamente. El término fue tomado por la comunidad de homosexuales de San Francisco en los Estados Unidos a partir de los años 60 y buscaba diferenciarse del término “homosexual” que para la época era sinónimo de enfermedad, de patología.

 

B de Bisexual.

El término bisexualidad se utiliza principalmente en el contexto de la atracción humana para denotar sentimientos románticos o sexuales hacia tu mismo género y los demás,  el concepto es una de las tres clasificaciones principales de la orientación sexual junto con la heterosexualidad y la homosexualidad, las que son parte del continuo homosexual-heterosexual. También es común que personas con una preferencia marcada, pero no exclusiva, hacia uno sobre otro también se identifiquen a sí mismos como bisexuales.

 

T de Transexual.

Transexualidad es una condición que causa que la identidad de género del individuo no coincida con la identidad sexual que se le atribuye a partir de criterios biológicos, es decir son personas que nacen con los órganos sexuales de hombre y se identifican como mujeres, o con los órganos sexuales de mujer pero se identifican como hombres. El deseo de modificar las características sexuales externas que no se corresponden con el género con el que se sienten identificadas, lleva a estas personas a intentar adecuar su cuerpo con el género auto percibido, vivir y ser aceptadas como personas del género al que sienten pertenecer. La adecuación del cuerpo supone pasar por una terapia de reemplazo hormonal e incluso algún procedimiento quirúrgico.

 

I de Intersexual.

La intersexualidad es una variación orgánica por la cual un individuo presenta discrepancia entre su sexo y sus genitales, poseyendo por tanto características genéticas y fenotípicas propias de varón y de mujer, en grado variable. Puede poseer, por ejemplo, una abertura vaginal, la cual puede estar parcialmente fusionada, un órgano eréctil (entre pene y clítoris) más o menos desarrollado y ovarios o testículos, los cuales suelen ser internos.

Es una cuestión genital, principalmente externa. Es un error común pensar que un intersexual es “hombre y mujer a la vez”. Es imposible que una persona tenga el sistema reproductor para la gestación de un feto, exclusivo de las mujeres, y a la vez tenga la capacidad de generar semen con espermatozoides, capacidad exclusivamente masculina. La intersexualidad se caracteriza por una ambigüedad genital dentro de una escala de severidad y se puede empezar a manifestar en cualquier momento desde el nacimiento hasta la adultez.

 

Q de Queer.

Queer o cuir es un término global para designar a quienes no son heterosexuales o no son cisgénero. En el contexto de la identidad política occidental, la gente que se identifica como queer suele buscar situarse aparte del discurso, la ideología y el estilo de vida que tipifican las grandes corrientes en las comunidades LGBTI –lesbianas, gais, bisexuales, transexuales e intersexuales–, que consideran opresivas o con tendencia a la asimilación.

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