¿Cómo está Colombia en derechos para la diversidad sexual y de género?

¿Cómo está nuestro país en temas de derechos LGBTI? Le echamos un vistazo a algunos de los países del mundo más amigables con la comunidad LGBTI y a algunos de nuestros vecinos latinoamericanos.

Fuente: Señal Colombia. Foto de Markus Spiske disponible en Pexels.

Los países más amigables del mundo.

Europa es el continente más avanzado en materia de derechos LGBT. Varias de sus naciones son territorios donde hay leyes que validan los derechos de la comunidad y además son verdaderamente amigables desde el punto de vista cultural.

Buenos ejemplos comienzan con Dinamarca, el primer país del mundo en reconocer las uniones del mismo sexo en 1989 para darle paso al matrimonio legal en 2012. Otro país avanzado en el tema es Noruega, el cual protege a sus ciudadanos de discriminación por orientación sexual desde 1981 y desde 2009 aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo, la adopción y la inseminación artificial.

Una investigación reciente hecha por Expert Market cruzó datos de derechos LGBT y de las condiciones laborales de su comunidad en diferentes países para sacar el siguiente ránquin de los más amigables.

En nuestro continente el país más amigable es Canadá, donde es legal casarse, adoptar y cambiar de género sin necesidad de órdenes judiciales ni cirugías. Además, el gobierno prohíbe la discriminación, incluyendo los discursos de odio.

Estos son los países más amigables con la comunidad LGBTI:

  • 1.Noruega
  • 2.Finlandia
  • 3.Bélgica
  • 4.Alemania
  • 5.Suecia
  • 6.Dinamarca
  • 7.Malta
  • 8.Suiza
  • 9.Reino Unido
  • 10.Países Bajos

Ser LGBTI en Latinoamérica.

Las leyes en cuanto a derechos para la comunidad LGBT en Latinoamérica son tan complejas y variadas como la región misma.

El primer país de Latinoamérica en legalizar el matrimonio del mismo sexo fue Argentina en 2010. También es legal la adopción, la inseminación artificial, hay derecho a la identidad de género sin requisitos médicos ni psiquiátricos, no se criminaliza la diversidad sexual y hay una ley de «Educación Sexual Integral» para todos los establecimientos educativos.

El más amigable es Uruguay, donde además de leyes anti-discriminatorias y pro-diversidad, se pretende posicionar al país como un destino gay friendly desde el Ministerio de Turismo. Algunas ciudades ya cuentan con toda una oferta para la comunidad LGBT que va durante todo el año.

En México, el matrimonio es legal solo en algunos estados y todo el país está en obligación de reconocer la unión. Las personas transgénero pueden escoger su identidad y hay todo un protocolo para asegurar sus derechos.

Brasil sigue detrás después de haber logrado cambios legislativos importantes, pero sigue siendo el país más peligroso para los LGBT, particularmente para los transgénero.

PERÚ: Aunque permiten que las personas transgénero se cambien el nombre después de cirugía de reasignación y del permiso judicial, no hay más legislación de alto impacto para la comunidad LGBT.

ECUADOR: Fue el primer país de las Américas en proteger desde la ley contra la discriminación y se permite las uniones civiles, pero el matrimonio está prohibido por la propia constitución al avalarlo solo para las uniones heterosexuales. Pasa lo mismo con la adopción.

PANAMÁ: El mayor avance hasta el momento ha sido legalizar la actividad sexual entre personas del mismo género en 2008 y permitir el cambio de nombre en transgéneros desde 2016.

VENEZUELA: Algunos actos discriminatorios se sancionan, pero no hay legislación amplia de protección ni de derechos de la comunidad LGBT.

PARAGUAY: Lo único legal es el acto sexual entre dos personas del mismo sexo, todo lo demás no tiene legislación.

Mientras tanto, hay países que siguen sin ningún avance.

En Honduras, Nicaragua y Guatemala hay protección ante algunos actos de discriminación pero sigue siendo mejor panorama que el de países como Jamaica, en donde la actividad sexual entre hombres tiene penas de hasta 10 años de trabajos pesados, o Barbados, donde lo mismo tiene cadena perpetua.

Ser LGBTI en Colombia.

Teniendo el breve panorama del estatus en países avanzados y en otros que apenas empiezan a caminar, ¿cómo estamos aquí?

Colombia, definitivamente, pertenece al grupo de los países que más han avanzado; de hecho, académicos y medios de comunicación lo reseñan como uno de los más progresistas de Latinoamérica por las mejoras legislativas de los últimos años.
Estos son algunos de los derechos de la comunidad LGBT en Colombia:

1. Matrimonio igualitario
2. Acceso igualitario a la adopción de menores y derecho de adopción conjunta.
3. Identidad de género: es posible cambiar de género en la documentación en un proceso sencillo, sin necesidad de haber pasado por cirugía de reasignación.
4. Protección legal contra la discriminación en todos los aspectos.
5. Prestar el servicio militar y, de hecho, la pareja puede ser beneficiaria del sistema de seguridad social militar.
6. Derecho a la pensión de la pareja después de su fallecimiento.
7. Donar sangre sin restricción por su orientación o identidad.
8. Ser incluido en los derechos de patrimonio inembargable.
9. Puede ser beneficiario de su pareja en sistemas de salud y SOAT.
10. Derecho a no declarar en contra de su pareja permanente.

En el portal web de Colombia Diversa se encuentra toda la jurisprudencia en temas LGBTI. Estos son los documentos legales que dan soporte a los derechos listados arriba:

  1. Sentencia SU214 de 2016
  2. Sentencia C-683 de 2015
  3. Sentencia T-063 de 2015
  4. Ley 1482 de 2011
  5. Sentencia T099 de 2015
  6. Sentencia T-935 de 2014
  7. Sentencia T-248 de 2012
  8. Sentencia C-075 de 2007
  9. Sentencia C-811 de 2007 y C-029 de 2009, respectivamente.
  10. Sentencia C-029 de 2009

¿Qué queda por hacer?

A pesar de que muchas cosas han cambiado, otras siguen siendo iguales.

El principal reto tiene su origen en la manera en la que se han dado estos cambios. Mientras en países de Europa primero hubo una transformación en la mentalidad de la población antes de llegar al vuelco legal, en nuestro país -y en muchos otros de Latinoamérica- la dinámica fue a la inversa: primero llegó la legislación y el cambio sociocultural sigue sin llegar.

En otras palabras, mientras para la ley está bien la diversidad en orientación sexual e identidad de género, socialmente sigue siendo mal visto y hasta peligroso. Ambos procesos no han sido simultáneos.

El mejor ejemplo de esta realidad es el de las mujeres transgénero, a quienes les hace falta mejoras en términos legales y -especialmente- socioculturales. En la actualidad, una mujer trans enfrenta rechazos que llegan a limitar su acceso a la educación, al trabajo y a la salud, siendo socialmente condenadas a ser estilistas o trabajadoras sexuales, oficio que aumenta su vulnerabilidad.

La problemática sociocultural es algo que va mucho más allá de las fronteras de nuestro país. Es un mal latinoamericano.

A medida que la comunidad LGBTI va celebrando nuevos éxitos en el reconocimiento de sus derechos, la violencia contra esta parte de la población aumenta y de las peores maneras. Aún hay resistencia en muchas iglesias, instituciones educativas y hogares en donde se sigue condenando el ser diferente.

De allí se desprende otro reto que persiste: el seguir resistiendo a diferentes visiones para poder tomar decisiones democráticas que en muchos países de la región se ven limitadas.

Ante el panorama, la comunidad LGBTI aún tiene camino por andar para lograr la completa equidad en nuestro país, pero el reto no es solo de ellos. Es tarea de todos ver el mundo desde la empatía para poder reconstruirnos como sociedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Social profiles