Cómo el ideal de belleza masculina cambió la salud de los hombres gay

Los hombres gais actualmente no reciben suficiente atención sobre problemas de salud como desórdenes alimenticios y otros asuntos importantes sobre el aspecto físico, sin embargo tenemos sobre nuestra espalda altas expectativas, ya que el modelo de belleza masculino occidental es un hombre musculoso con cero grasa corporal.

Artículo traducido por Fabián Cardona, exclusivamente para Revista Machio. Tomado de Gayety. Foto Isabella Mendes dispnible en Pexels.

La evidencia indica que existen factores únicos que generan preocupación dentro de la comunidad LGBTI, relacionados con la nutrición y la obesidad, y que un enfoque distinto en planes de alimentación pueden generar beneficios de salud para ellos, espcialmente los hombres homosexuales.

Recientes estudios han mostrado que la presión social de comer saludable y alcanzar un cuerpo perfecto están relacionadas con factores de ansiedad y depresión y tienen serias consecuencias mentales, por eso los estándares de belleza deben ser reevaluados dentro de grupos de hombres a través de conversaciones y apoyo sicológico.

En nuestro estudio, realizado en la Universidad Dalhousie, los hombres gais exploraron como la cultura influenció la forma en que ellos pensaban sobre la comida y su cuerpo, usando un método de PhotoVoice en dónde los participantes entregaban sus propias fotografías sobre el tema.

Nueve hombres homosexuales capturaron varios aspectos de su vida, relacionados con sus experiencias con la comida, la imágen corporal y su salud. Guiándose por sus fotos, estos hombres hablaron sobre sus problemas con su imágen corporal y las estrategias que han usado para superar sus aspectos negativos cuando buscaban tener un «cuerpo perfecto».

TicTacs y cuerpos musculosos.
La forma en que se habla de la comida en la cultura canadiense, crea dos tipos de personas los buenos y los malos, los sanos y los no saludables. Los participantes vieron la comida como una forma de conectarse con otros hombres gais. Pero también observaron que era una fuente de estrés ya que trataban de vivir dentro de un ideal de belleza dentro de la cultura gay.

Pero es un tema complejo, muchos hombres homosexuales sienten la necesidad de mostrarse delgados y al mismo tiempo deben mostrarse musculosos para poder mostrarse en redes sociales como Facebook e Instagram, esas expectativas culturales son irreales.

Nadie va a amarte.
Las consecuencias para los hombres homosexuales de no vivir dentro de los estándares de belleza son tan varidas como desórdenes alimenticios, celibato autoinflingido, estigma social, rechazo y soledad. Estar pensando continuamente en la comida y los ideales de belleza les trajo sentimientos de rechazo, ansiedad, baja autoetima y depresión.

Los entrevistados también dijeron que consideraban que era necesario tener tener un cuerpo musculoso para atraer a otros hombres. Algunos dijeron que si estaban gordos nadie los iba a querer para tener sexo o tener una relación a largo plazo.

La idea de que la gordura es sinónimo de rechazo social es un discurso reforzado por la publicidad y los medios de comunicación. Otros mencionaron la presión de seguir estando atractivos aún dentro de relaciones estables para no perder a su compañero.

Y aunque los participantes mostraron su lucha para alcanzar ese ideal de belleza, hablaron que para superar esos problemas se ayudaron en grupos de personas que celebran toda clase de cuerpos, abrieron espacios en redes sociales sobre otros tipos de belleza y buscaron abrir discusiones sobre la posibilidad de romance con personas que no están dentro del estándar de belleza actual.

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