Revista Machio

#BigoteMulticolor

Respuesta a Pinocho Gay

15 de marzo de 2018, Bogotá.

¿Será que como en la fábula de Pinocho, mienten con la intención de que una parte del cuerpo les crezca de manera descomunal?

El siguiente texto es una reflexión del artículo Pinocho Gay. Después de encontrarlo me di cuenta que es un texto que describe muy bien la forma en la que se relacionan los hombres en la comunidad LGBT. Durante bastante tiempo, me he dado cuenta de que existen ciertas actitudes y comportamientos que los de la comunidad LGBT tienen, especialmente los hombres gay. Esta clase de conductas se han vuelto tan normales y comunes que ya no se sabe quién es en verdad lo que dice ser, o quién sí vive de una mentira.

 

Todos tenemos amigos Pinochos, mentirosos en serie, engañadores compulsivos que se encargan de siempre mostrarse perfectos en sus historias, creando una imagen de vida ideal, ahora ayudados por las redes sociales.

¿Todos tenemos amigos pinochos? Si los tengo en este momento no sabría a quién recordar, la verdad se me vienen algunos a la cabeza, pero la mayoría, por fortuna, no tiene una vida de mentiras: ocultan ciertas cosas, a veces alardean más de lo que deberían o se creen mejor que otros. Claro que está mal, sigue siendo ladrón el que roba un lápiz y también el que roba un banco, pero de cierta forma, no lo hacen con constancia, no es su estilo de vida, simplemente tuvieron la oportunidad y lo hicieron.

Ahora bien, en cuanto a la redes sociales si llegan a mi cabeza bastantes, bastantes chicos, no solo homosexuales sino también heteros, también chicas, lesbianas o no, en esto de las redes sociales no existe diferenciación por sexo o preferencia sexual, simplemente muchos se dejan llevar. Aquellos que se creen capaces de pasar por encima de los demás e incluso de denigrar solo porque tienen un like más, porque muchas veces la diferencia no es mucha. Esta clase de ‘‘amigos’’ que por un like ya te miran como si fueras la peor miseria del mundo, que por un like de diferencia creen ya tener a todo el mundo comiendo de su mano y que por un like de más te dejan de hablar porque ya no eres de su nivel, esos son los amigos que debe evitar cualquier persona, son personas que se vuelven tóxicas en una relación y la verdad, hacen bastante estorbo.

 

Existen de todos tipos, unos se encargan de alardear de una posición económica, hablan del dinero suyo y de su familia y cómo tienen una vida llena de lujos, fiestas excesivas en los mejores sitios, viajes continuos a las playas, según ellos una vida de empresario de Qatar.

No sé qué tan bueno sea alardear de la posición económica, no sé, a veces ni es creíble. Puede sonar feo, pero a la gente se le nota cuando en realidad tiene dinero, si alguien no lo tiene se le nota. Es aburrido cuando alguien alardea por el dinero que tiene gracias a mami y papi, pero no alardea el hecho de que su vida es tan miserable que se sostiene del hecho de tener dinero. Lo peor es cuando se dan cuenta de que todos sus amigos solo están con él por el dinero, eso sí me parece duro, porque es un interés creado, es decir que la persona le da tanta importancia al dinero que sus allegados empiezan a ser iguales y ¿cuándo no tenga dinero? O peor, ¿cuándo le llegue alguien a quien no le interesa el dinero?

Otros hablan de su vida sexual, en su imaginario únicamente salen con modelos de revistas, hombres perfectos, desde el cuerpo trabajado en gimnasio, 180 centímetros de estatura, rostros perfectamente delineados y una hermosa piel canela, se encargan de crear conquistas poco comunes que harían envidiar hasta al más adinerado homosexual y olvidan que uno conoce su realidad, viéndolos desfilar con sapos que por más besos que les dan nunca se convierten en príncipes.

De los que alardean los peores, ¿alardear por sexo? Juzgan la sociedad machista en la que la masculinidad se mide por la cantidad de viejas que se come un hombre y vienen a alardear del sexo que han tenido. No tiene mucho sentido la verdad.

 

¿Por qué es tan frecuente la mitomanía en el mundo de los homosexuales? Desde hablar sobre tipos hermosamente perfectos que nunca se ennovian, hasta alardear de tener un estatus socioeconómico superior, ocultar donde viven o los orígenes de su familia, o peor aún, burlarse de “la marica” que ellos sienten está por debajo de su auto-mentido estrato.

¿Por qué es tan frecuente la competencia en el mundo de los homosexuales? No entiendo cuáles son las ganas de pelear el puesto de ‘‘Mejor Gay’’, sin duda un puesto que a muchos no les interesa, puestos que se pelean juzgando lo puta que alguien se ve, lo perra que alguien es, lo rico que alguien es (en términos de dinero), el que mejor hace un oral, el que más abierto tiene el ano. ¿En serio? A eso rebajan la homosexualidad, no es por nada y no es por decir que los malos comentarios son aceptados, claro que no, en ninguna situación la discriminación es aceptada, pero gracias a esos pocos que le ponen cuidado solo al sexo, las fiestas y el licor, es que todos los homosexuales o bisexuales se encuentran en un mundo que los discrimina por ser quien son, y estos si no son maricas que se regalan en fiestas, ni que se visten, de hecho ni les interesa, con el mejor outfit que vale dos millones en cualquier tienda de la Zona T. Como homosexual, yo pondría más cuidado a mis actitudes y como heterosexual, o lo que sea, intentaría diferenciar las maneras de las preferencias.

 

Sabemos que la homosexualidad no es una enfermedad, pero la mitomanía sí lo es, es preocupante pensar en la vida de esos hombres, los imagino sufriendo por dentro cuando ven los logros de los demás, empecinados en vivir en un mundo de fantasías y sin hacer nada al respecto que cambie su vida para bien.

¿Qué puede esperar del mundo una persona que miente para atraer? ¿Qué podemos esperar nosotros aceptando que estas actitudes continúen? Un mundo en donde la igualdad se ha visto violentada por aquellos que no permiten el libre desarrollo de la personalidad. Si las personas tuvieran personalidades sólidas, fuertes y honestas, de seguro la sociedad sería un mejor lugar para convivir. No sería difícil encajar, pues no habrían estereotipos de una sociedad perfecta.

No puedo ni quiero hablar sobre los aspectos médicos de la enfermedad, no soy sicólogo, pero creo que es una de las enfermedades latentes que pueden llevar a consecuencias más graves, depresión o incluso suicidio y por eso debemos entender que eso ocurre, y ocurre con frecuencia, estoy seguro que ustedes, mis queridos lectores podrían ampliar la lista con sus propias experiencias con mitómanos profesionales.

[1] CARDONA, F. (2017, 12 de septiembre) Pinocho gay. Revista Machio.

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